La mayoría de nuestros encargos llega por recomendación de alguien que ya pasó por una obra con nosotros: propietarios de departamentos antiguos, familias que reforman la casa donde viven y dueños de locales chicos que necesitan abrir sin cerrar del todo. En esta página reunimos cómo se organiza ese grupo de trabajo, qué esperamos de cada parte y qué tipo de consultas respondemos más rápido.
Antes de firmar cualquier presupuesto conviene dejar por escrito qué entra y qué queda afuera. Trabajamos con planos municipales y mediciones in situ, así que las cotizaciones se ajustan a lo que realmente hay en el departamento, la casa o el local, no a un promedio de revista.
Estas son las aclaraciones que repetimos en cada reunión de relevamiento. Aplican a reformas integrales, reciclaje de ambientes y amoblamiento a medida, y sirven para que ninguna decisión se tome sobre una lectura ambigua del proyecto.
Cualquier duda sobre estos puntos se resuelve en la reunión de relevamiento, antes de avanzar con el moodboard y el presupuesto.
En el taller guardamos notas de obra y preguntas que se repiten entre quienes ya son parte del estudio. Estas tres entradas son las que más se consultan cuando hay que ordenar una reforma, elegir un formato de trabajo o preparar la primera reunión de relevamiento.