Publicado el 14 de marzo
Questions Clients Ask Before Starting
Después de varias reformas integrales en departamentos antiguos y casas de barrio, hay consultas que se repiten casi con las mismas palabras. No son dudas técnicas: son decisiones que el cliente necesita ordenar antes de firmar cualquier presupuesto.
La primera suele ser sobre los tiempos. Nadie quiere vivir seis meses entre bolsas de escombro, y es razonable. En un dos ambientes con cocina y baño completos, la obra gruesa puede tomar entre cuatro y seis semanas si los gremios entran coordinados. La carpintería a medida de encino o petiribí se fabrica en paralelo, así que el amoblamiento llega cuando los revoques ya curaron. Cuando el cliente sigue viviendo en la casa, dividimos por etapas: primero baño, después cocina, el dormitorio al final. Se pierde algo de velocidad, pero se gana en calidad de vida.
Otra pregunta frecuente es qué se puede y qué no se puede tocar. En departamentos antiguos casi nunca hay planos confiables, así que arrancamos con una medición in situ y, si hace falta, pedimos los planos municipales. Unir dos ambientes suele ser posible si no hay muro portante en el medio; abrir la cocina hacia el living casi siempre lo es, aunque implica resolver instalaciones nuevas. El microcemento continuo funciona bien en pisos y frentes de mesada, pero exige que la base esté nivelada. Nada de esto se decide en una reunión: lo definimos con un moodboard físico y un presupuesto desglosado por rubro, para que cada partida quede clara antes de empezar.